Al cambiarnos de domicilio es primordial llevar a cabo una planificación exhaustiva para que todo salga a la perfección.
Sin duda alguna, los recibos de la nueva vivienda suponen un gasto más que debemos tener en cuenta y, en ocasiones,
pueden convertirse en un auténtico quebradero de cabeza, especialmente en el contexto económico actual.
Ayudas otorgadas por el Gobierno
Por este motivo, en este artículo hemos recopilado un conjunto de ayudas otorgadas por el Gobierno para hacer más
llevadero el pago de los recibos correspondientes a los suministros básicos del hogar. Se trata de los conocidos
bonos sociales.
Bono social eléctrico
El bono social eléctrico consiste en una rebaja en la factura de la luz que puede ser del 25% o del 40%,
en función del grado de vulnerabilidad del solicitante. Su objetivo principal es proteger a los hogares más
desfavorecidos desde el punto de vista socioeconómico. Gracias a esta ayuda, también es posible
ahorrar energía en la vivienda
.
Para poder solicitar esta ayuda es imprescindible tener contratada una tarifa PVPC en la vivienda
y disponer de una potencia contratada igual o inferior a 10 kW.
A raíz de la pandemia provocada por la COVID-19, se creó un nuevo grupo de beneficiarios que puede
acceder a un descuento del 25% en su factura eléctrica:
- Autónomos que hayan cesado su actividad como consecuencia del coronavirus y cumplan los requisitos establecidos.
-
Autónomos cuya facturación se haya reducido en un 75% respecto al semestre anterior y que cumplan
las condiciones exigidas.
Bono social térmico
El bono social térmico es una ayuda destinada a compensar los gastos derivados del consumo térmico,
como el uso de agua caliente sanitaria, la cocina o la calefacción, en los hogares más vulnerables.
La cuantía de esta ayuda depende del nivel de vulnerabilidad y de la zona climática donde se encuentre la vivienda,
y oscila entre 25 € y 124,98 €. No es lo mismo una vivienda situada en una zona de clima frío que en
una región de clima más templado.
Bono social del agua
El bono social del agua es,
probablemente, el más desconocido de todos. Se basa en una tarifa especial que garantiza el acceso al suministro de
agua y facilita el pago de los recibos a los hogares en situación de vulnerabilidad.
El agua es un bien de primera necesidad. Este bono se gestiona a nivel municipal a través de las entidades
correspondientes, por lo que las bonificaciones pueden variar en función de la empresa suministradora y la
localidad de residencia.
Las tarifas reducidas suelen aplicarse por tramos de consumo, adaptándose a cada hogar vulnerable y permitiendo
conseguir un ahorro notable en el consumo de agua.
Abono social de telecomunicaciones
Disponer de una línea telefónica en el hogar es, en muchos casos, imprescindible. Sin embargo, no todas las personas
pueden asumir el coste que supone. Por este motivo existe el abono social de telecomunicaciones,
especialmente dirigido a personas pensionistas y jubiladas.
Este
abono social
permite disponer de una línea de teléfono fijo a un precio reducido y accesible para ciudadanos con recursos
limitados.



